Mi hermana siempre ha sido amante del cuidado de la piel y en muchas ocasiones ella es quien me avisa de los últimos avances y productos de belleza que se lanzan al mercado.
En esta ocasión colaborando con mi página escribió este artículo que encuentro súper interesante:

Hace unos meses terminé de leer el libro de Charlotte Cho: “The little book of skincare”.  Sin darme cuenta, me introduje de lleno en blogs de K-beauty  y comencé a indagar sobre los activos que utilizan en Corea del Sur y su filosofía de belleza. La belleza coreana es mucho más que una rutina de 10 pasos diarios y máscaras de hoja. Hay muchas razones que la hacen increíble y única. No sólo se trata de lo que usas, sino de cómo lo usas y de los hábitos que sigues diariamente.

En Corea, la cultura de la piel va más allá de los productos, tanto hombres como mujeres protegen y nutren su piel desde temprana edad. Aunque usan sombrillas para protegerse de los rayos UVA o beben tés antioxidantes para prevenir el envejecimiento prematuro, los coreanos reconocen que el cuidado facial es más bien una práctica holística.

La piel de cada persona es única y reacciona diferente a distintos ingredientes y fórmulas. En la cultura occidental nos enfocamos en cuán madura es nuestra piel y en nuestra edad en lugar de analizar si es grasa, sensible, seca, mixta, etc, y las condiciones en las que se encuentra para ser tratada. Es importante saber que nuestra piel está cambiando constantemente y que en el período de un mes podemos experimentar cambios significativos por nuestras hormonas, el clima, las emociones, estrés y muchos otros factores.

Los coreanos no son leales con una marca, están constantemente buscando lo nuevo en el mercado, por lo que la industria tiene que desarrollar productos rápidamente para satisfacer sus necesidades. Esto significa que los cosméticos tienen que funcionar sino no los vuelven a comprar. La clave de las compañías coreanas es la innovación, conciben un producto y lo sacan en seis meses. Toman ventaja de la tecnología  y tratan de ir más delante de las necesidades del cliente y hacer sus envases atractivos con ingredientes eficaces.

En Corea, la piel va primero y después el maquillaje, se enfocan en un cuidado facial que ataque la raíz de la condición y los problemas de la piel. Utilizan maquillaje, pero la clave de que su piel luzca sana es prepararla antes con una rutina para que las bases, concealers, BB Y CC creams permitan lucir una piel de porcelana.

 Si bien las mujeres coreanas usan entre seis a diez productos (o más) en su rutina de cuidado diario, como podría ser también en occidente, lo más importante es el orden de los productos que usan, desde la consistencia más ligera hasta la más pesada, hay un momento para cada capa de producto. Cada paso tiene un propósito distinto: Preparar, renovar, tratar, hidratar y proteger.

Los consumidores coreanos buscan cosméticos que tengan la mayoría de los componentes naturales con preservantes y fragancias inocuas. Utilizan ingredientes estrellas como la baba de caracol, los productos fermentados y extracto de arroz,  los cuales penetran en las capas más profundas de la piel y producen cambios significativos sin dañar la salud.

Mi experiencia con los productos coreanos ha sido una aventura exitosa, desde que comencé a seguir las rutinas noté un cambio en mi piel. Es un proceso que requiere paciencia, pero una vez que se notan los resultados el resplandor y la lozanía nos acompañarán siempre.

Más adelante les hablaré de la rutina coreana y de los productos y activos que utilizan en sus cosméticos, así como sus SHEET MASKS: la invención de belleza moderna.

By Kivieta Gutiérrez Suardíaz