El primer sombrero de copa fue fabricado en 1797; se hicieron muy populares en Europa en la década de 1820, fabricados con fieltro hecho de piel de castor y más adelante, debido a la influencia de príncipe Alberto de Inglaterra, de seda. Una versión popular en los Estados Unidos en el siglo XIX, fue el modelo de sombrero popularizado por Abraham Lincoln durante su presidencia.
Más adelante, aparecieron sombreros de copa plegables, el llamado clac, “sombrero de ópera” o “Gibus”. Hacia la última mitad del siglo XIX, el sombrero de copa dejó gradualmente de estar de moda, con las clases medias adoptando los bombines y los sombreros de fieltro suaves, que eran más convenientes para la vida de la ciudad, así como más convenientes para la producción en masa. En comparación, un sombrero de copa necesitaba ser hecho a mano por un sombrerero experto, habiendo pocas personas jóvenes queriendo retomar lo que era obviamente un comercio que moría.
Hacia el final de la Primera Guerra Mundial se había convertido en una rareza en la vida diaria. Continuó siendo utilizado para el uso formal, con un conjunto de mañana por el día y con prendas de noche (esmoquin o chaqué) hasta finales de los años 30. El sombrero de copa persistió en ciertas áreas tales como la política y la diplomacia internacional por varios años más.
Fuera del contexto de la etiqueta, en el que ha desaparecido, el sombrero de copa sigue sin embargo vigente como artículo asociado al mundo del arte, especialmente la prestidigitación asociado con la magia y los tradicionales números en los que el prestidigitador extrae de él diversos elementos, como palomas o conejos, lo cual le ha valido el nombre de sombrero de mago. También ha sido empleado por algunos intérpretes de música rock.
Te atreverías a usarlo?